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Más la senda de los justos

Han pasado 22 años, más 4 de introducción. Corría el año 1985 y teníamos sueños. Hoy, 27 años más tarde miramos hacia atrás e intentamos ver la senda por la cual hemos pasado, y nos damos cuenta que hay tramos que no vemos. Había que caminar muy lento para no equivocar el camino y nos percatamos que no siempre fue así. La historia del Ministerio Armonía está lleno de altos y bajos y tal vez más bajos que altos. Sin embargo de una cosa estamos seguros: que nuestra senda ha sido como la luz de la aurora. Una aurora que va en aumento, un aumento que de pronto ni se percibe, pero el tiempo pasó y la aurora llegó.

¡Cuánto nos costó reconocer cuál era nuestro objetivo! ¡Cuánto nos costó saber cuál era nuestra línea editorial! ¡Cuánto nos costó entender lo más básico de nuestra comisión! Parecía que nunca saldríamos del jardín infantil. Nos llenábamos de euforia y activismo evangélico. Si no hacíamos cosas no estábamos tranquilos y gastábamos nuestros años en ofrenda casi híbrida, pues de no haber sido por el Señor, nuestra canasta estaría vacía.

Amábamos al Señor y teníamos Su Palabra, pero no podíamos ver y caminábamos en tinieblas; sin embargo, la luz de la aurora fue más fuerte y comenzamos a entender (no por nuestros méritos), y Su voluntad no abandonó Su propósito, y se empecinó en hacernos entender y darnos cuenta que todo era tan sencillo. Nuestro único objetivo era señalarlo a Él, nuestra línea editorial era Él, nuestra razón de existir era Él. ¿Eso era tan difícil entender? Si, fue difícil entender.

Nacidos y criados en el evangelio, pero fue difícil entender hasta que Cristo (la aurora) trajo luz y el Sol de justicia comenzó a brillar y la senda fue cada vez más clara, y entendimos que estábamos aquí sólo para colaborar, porque es Cristo y su Padre quienes trabajan. Así lo dijo el Señor, y es que Su reino esta en medio nuestro. “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” pero tenemos esa mala tendencia en traer lo del mundo y mezclarlo con lo sagrado del reino. “Fuego extraño” diría el profeta.

Ha sido un proceso largo y habríamos desmayado si el Señor no nos hubiera sostenido, y estamos aquí sólo por Su gracia y Su misericordia, aprendiendo, siendo formados cada día al meditar en Su Palabra y en la relación con los hermanos, dando testimonio a los de afuera.

Nos falta mucho para el “mediodía” pero la senda es más clara y hemos crecido. Ustedes, nuestros compañeros de milicia y “como gran nube de testigos”, nos han visto madurar, y aun en medio de sus propias debilidades se han preocupado de nosotros y han participado en el sostenimiento de esta herramienta que el Señor no dio. Por eso les sentimos tan cercanos. Por eso podemos apreciar ese sentimiento de “cuerpo bien concertado y unido entre si por todas la coyunturas  que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro”, creciendo y edificándonos en amor.

Que así sea ahora y hasta que el día sea perfecto. “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén”. (Hebreos 13: 20 y 21).

Ministerio Armonía

Ministerio de Comunicaciones Armonía / Independencia 129, 3er. Piso, Santiago - Chile / Fono: (56+2) 463 7000 / E-mail: contacto@armonia.cl

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